¡SI NO PUEDES DEFENDER CON TU VIDA LO QUE PIENSAS, MEJOR NO OPINES!
"EL MENSAJERO UNIVERSITARIO"
CIRCULAR NO.37.--" El Violador De Los Jueves."
Compañeros universitarios y público en general,
Esta circular quiero dedicársela en especial a las mujeres, tiene por tema “El violador de los Jueves”.
Su nombre es Néstor Alfredo Fuentes Camarena ex empleado de la Junta Central Electoral (JCE), bautizado con el apodo del “violador de los jueves” por la forma en que cometía sus fechorías. Sus victimas eran ya nueve (9), por lo menos, las que si tuvieron el valor de querellarse por ante el Departamento de Violación Sexual de la Policía Nacional.
Sólo se tenían algunas pistas: elegía a sus víctimas en los bares de restaurantes durante los happy hours de los jueves. Además de joven y de buena figura, cambiaba de nombre y profesión en cada uno de los actos, hasta utilizaba tarjetas de presentación y con carros muy lujosos los cuales robaba para ser utilizados en sus fechorías. Las víctimas inconcientemente se dirigían a una pesadilla, la cual las marcaría por el resto de sus vidas, eran engañadas por los halagos y la manera tan fácil en como este individuo las abobaba con lo que les comentaba sobre su vida personal y sus futuros planes.
Me ha llamado mucho la atención un artículo publicado por Ramón Pérez Reyes corresponsal del Listin Diario en la sección de la república titulado como: La última jugada del Violador de los Jueves antes de su arresto, de fecha 17-04-2006, lo cual se los he querido reproducir por este medio para que entiendan mejor el como este individuo cometía sus fechorías, y dice así:
SANTO DOMINGO.- Puntual, como todas las noches de los jueves, ese día Néstor llegó a las siete en punto al piano bar. Mientras sus ojos recorrían una por una las caras de los parroquianos, se llevó la mano al bolsillo de su chaqueta. Quería estar seguro de que había traído las tarjetas de presentación.
Para esa noche había decidido ser Juan Alejandro Elías, un joven y próspero ingeniero nacido de una de las familias más distinguidas de este país. Las tarjetas y un lujoso automóvil que acababa de robar y que estaba en el parqueo serían las cartas de presentación de su nueva identidad.
Mientras tanto Marilyn apuraba una copa de vino tinto en el mostrador en espera de su amiga que no acababa de llegar. Su cara la acusaba de estar la primera vez en el lugar, cosa que Néstor, perdón el ingeniero Elías, determinó desde que asomó su figura de “niño bueno” en la puerta. Marilyn continuaba bebiendo distraída y a cada momento miraba su reloj sin sospechar que se acababa de convertir en la elegida.
Su amiga le había dicho que cada jueves en el lugar hacían un magnífico happy hours, con tragos y picadera “por unos pesitos, por lo que si hacían un serrucho podrían pasar una noche agradable y tal vez pescar un viejo rico de los tantos que visitaban ese ambiente”.
La idea le pareció genial, por eso al salir de la oficina, pasadas las seis de la tarde, decidió ir directamente al lugar y esperar allí a su amiga, que no acababa de llegar. Quien sí estaba ahí era ese joven apuesto con su fija mirada y su sonrisa de media luna que no terminaba en decidirse por acercársele.
Finalmente sucedió y entre chistes, anécdotas y tragos, Marilyn le contó sobre su aburrida vida de secretaria en una oficina y sus noches en una pensión de la Zona Colonial, donde reside. Néstor le hablaba de sus proyectos, de su familia y claro está de la mansión de casa de sus antepasados situada en el histórico Gascue, a la cual invitó a visitar esa misma noche.
“Qué mujer se podía negar a la invitación de un jevo así, joven, rico y buen mozo, y para colmo bien montao y con un buen sentido del humor. De lo que se perdió Soseída por no venir”, se dijo para sí en el momento en que cerraba la puerta del automóvil.
El reloj marcaba las diez de la noche al llegar a la casa, que para sorpresa estaba deshabitada. Esa no sería la única sorpresa, sino que antes de que pudiera reaccionar su Adonis le apuntaba con un arma de fuego. Pensó que se trataba de una broma pero la firmeza de sus palabras ordenándole desnudarse le reafirmó que todo iba en serio. Antes de que pudiera sobreponerse Néstor la violó y después de terminar le arrebató la cartera y sus prendas. Todavía apuntándole le ordenó montarse en el vehículo y tomaron una ruta en dirección al sur, hasta llegar al Malecón, donde la abandonó.
Un taxista que pasaba la recogió de donde lloraba y la llevó a su vivienda no muy lejos del lugar. Dos días duró sin ir a su trabajo y decidir si acudía a la Policía para denunciar lo sucedido. Una mezcla de miedo y vergüenza se lo impedía.
Finalmente decidió ir al Departamento de Violación Sexual de la Policía Nacional, donde se llevó otra sorpresa. Ella era la novena de una lista de mujeres que denunciaron violaciones similares en los últimos días.Por eso decidió cooperar con las fiscales Rita Durán Infante y Raquel Mascaró en la búsqueda del agresor.
Sólo algunas pistas se tenían definitivas: elegía a sus víctimas en los bares de restaurantes durante los happy hours de los jueves. Además de joven y de buena figura, cambiaba de nombre y profesión en cada uno de los actos.
Qué les a parecido? Increíble eh, por suerte ya lo atraparon. La investigación del caso estuvo a cargo de la fiscal adjunto Raquel Mascaró, coordinadora del departamento de abuso sexual de la Fiscalía del Distrito Nacional. Durante varias semanas dio seguimiento al caso hasta dar con el paradero del imputado y reunir las pruebas suficientes para pedirle al tribunal que imponga la pena máxima. Néstor Alfredo Fuentes Camarena llevaba a una casa abandonada del sector de Gazcue a sus víctimas, donde las violaba y despojaba de su dinero y prendas, según la acusación formulada por el ministerio público.
Las jóvenes residentes en los sectores de Herrera, Ciudad Nueva, Villa Faro y la provincia Santo Domingo acudieron al tribunal donde identificaron a Fuentes Camarena, como su agresor.
Qué les a parecido? Increíble eh, por suerte ya lo atraparon. La investigación del caso estuvo a cargo de la fiscal adjunto Raquel Mascaró, coordinadora del departamento de abuso sexual de la Fiscalía del Distrito Nacional. Durante varias semanas dio seguimiento al caso hasta dar con el paradero del imputado y reunir las pruebas suficientes para pedirle al tribunal que imponga la pena máxima. Néstor Alfredo Fuentes Camarena llevaba a una casa abandonada del sector de Gazcue a sus víctimas, donde las violaba y despojaba de su dinero y prendas, según la acusación formulada por el ministerio público.
Las jóvenes residentes en los sectores de Herrera, Ciudad Nueva, Villa Faro y la provincia Santo Domingo acudieron al tribunal donde identificaron a Fuentes Camarena, como su agresor.
El tribunal a cargo del conocimiento del expediente fue la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, por el Juez suplente Eduardo Céspedes Reyes, quien dispuso una multa de 200 mil pesos, a favor y provecho del Estado en contra de Néstor Alfredo Fuentes Camarena y la condenación a 30 años de prisión y al pago de una indemnización de 500 mil pesos a favor de las víctimas.
La pena deberá ser cumplida en el penal de La Victoria y como todos sabemos la pasará muy mal en dicho recinto carcelario. Los abogados del inculpado, Rafael Antonio Fernández y Ernesto Feliz Santos habían pedido al tribunal variar la calificación dada al expediente acusatorio por la jueza del Quinto Juzgado de la Instrucción (si no me equivoco quien conoció el caso fue la Jueza Esther Angelan Casanova) y en consecuencia, imponer una pena menor.
Pero en fin chicas, tengan mucho cuidado en sus noches de bonche y también mucha precaución con quien decidan salir, nunca conocemos por completo a las personas y mucho menos cuáles sean sus verdaderas intenciones, hasta un nuevo informe.
Se despide muy cariñosamente,

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