Thursday, March 09, 2006

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Mujer y participación política
Organizaciones exhortan a garantizar la participación equitativa de hombres y mujeres en cargos públicos. Aseguran que la mayor participación de mujeres se registra en cargos de menos poder.

09-03-2006
Centro de Estudios Sociales Padre Juan Montalvo

SANTO DOMINGO, DN.-En el Día Internacional de la Mujer, día para recordar y celebrar los importantes logros de la mujer, un grupo de organizaciones preocupadas por su real avance, consideramos oportuno hacer una serie de propuestas sobre la participación política de la mujer.

Esto lo hacemos a propósito de las próximas elecciones congresuales y municipales 2006-2010, coyuntura política que tiene gran importancia para la democracia en el país ya que permitirá la elección y asignación de los puestos de poder en el contexto municipal y provincial.

Además, exhortamos a la Junta Central Electoral y a los partidos políticos a disponer de sus buenos oficios para garantizar la participación equitativa de hombres y mujeres en los cargos públicos; y así poner en práctica los compromisos sobre equidad de género asumidos por la República Dominicana mediante la firma de Convenciones Internacionales, compromisos que han sido repetidamente olvidados.

En las últimas tres décadas las mujeres han logrado una significativa participación en la educación y en el área laboral. Constituyen el 62.7% del estudiantado universitario del país, el 49% de los trabajadores profesionales y técnicos y casi el 40% del total de trabajadores remunerados del país.

Pero este avance no se refleja de igual modo en lo referido a la participación política. En este sentido, no se está cumpliendo con los principios de igualdad que establece nuestra Constitución, que dictan que las mujeres tienen derecho a participar en todos los ámbitos de la vida pública.
Hoy, el país cuenta con 2 Senadoras y 30 Senadores en la Cámara del Senado. De los 150 escaños que constituye la Cámara de Diputados, sólo hay 24 mujeres que representan un 16%, frente a 126 hombres que corresponden al 84%.


En el ámbito municipal, sólo hay 9 síndicas frente 116 síndicos, es decir el 93% son hombres. De un total de 787 regidurías, 225 son ocupadas por mujeres, correspondiente al 28.5% y 530 pasaron a ser ocupadas por hombres correspondiente a un 70%.

Así mismos, hay 9 vicesindicos frente a 116 vicesindicas, es decir el 93 % son mujeres. Esto deja claro la dura realidad: la mayor participación de mujeres está en cargos donde se concentra menos poder.


Esta situación se da a pesar de que en cada proceso electoral las mujeres acuden masivamente a votar y en los conglomerados urbanos son la mayoría. Las mujeres constituyen la mayor parte de la población y del padrón electoral, y en los partidos políticos participan en igual medida que los hombres excepto en las instancias de dirección y de poder.

La cuota del 33% a favor de la participación de las mujeres es una acción positiva pero que en la mayoría de los casos no trasciende hacia la obtención de puestos de poder.

Esto se da, entre otras razones, por el desarrollo de inadecuadas prácticas políticas basadas en la inequidad, sobre todo a la hora de la distribución de los lugares en los listados electorales de los diferentes partidos políticos.

Las mujeres son colocadas en las boletas en los lugares con menores probabilidades. A esto se suma el limitado acceso a los recursos económicos en las candidaturas de mujeres que presentan los diferentes partidos políticos.

En ese orden, queremos responder a lo expresado por los 3 principales partidos políticos, que se han comprometido a respetar el porcentaje del 33% de la Ley Nro 13-2000.

Ellos dicen tener dificultad para llenar las boletas debido a las pocas candidaturas de Mujeres (Diario Libre, sábado 25 de Febrero de 2006). Entendemos que esto es consecuencia de la inequidad existente en las posiciones de los diferentes organismos de dirección a lo interno de cada uno de los partidos, que son muy pródigos para solicitar el voto femenino en cada contienda electoral y muy tímidos para la distribución de puestos de mando.

En ese sentido, presentamos las medidas que proponemos adoptar para avanzar hacia la equidad de género de cara a las próximas elecciones:

  • Cuota de un 33% para las senadurías y las sindicaturas titulares, no las suplentes.
  • Distribución equitativa del financiamiento político entre las diferentes candidaturas, incluyendo las mujeres.
  • Campaña de medios a favor de las mujeres que serán candidatas
  • Vigilancia para que los partidos cumplan con la cuota de un 33% de la Ley 13-2000 y los reglamentos que en este tenor produzca la Junta Central Electoral.
  • Si un hombre es el candidato a síndico, la primera regiduría la debe ocupar una mujer.
  • Establecer los mecanismos que eliminen los riesgos que crea el voto preferencial o listas desbloqueadas.
  • Establecer la cuota a los escaños congresuales y municipales y no sólo a las candidaturas.
  • Promover en los municipios la equidad de géneros mediante la realización de actividades educativas.
  • Que se creen políticas de estado que contribuyan con la redistribución de la carga doméstica para garantizar una efectiva participación de las mujeres en todos los ámbitos sociales.


Las mujeres desde posiciones de poder están en capacidad de contribuir a la creación y puesta en marcha de un poder transformador, para la solución de los grandes problemas que afectan a la población.

Ya lo han demostrado con su amplia y activa participación en las comunidades contribuyendo desde las organizaciones sociales y comunitarias a la solución de las necesidades de las personas, de los barrios y comunidades, a partir de la realización de un trabajo verdaderamente democrático.

Y con su inclusión se está aportando al ejercicio de un poder consensuado que incluye la equidad de género y el fortalecimiento de una cultura de solidaridad.

Finalmente, consideramos que la sociedad dominicana tiene una gran deuda con las mujeres debido a la discriminación que representa su limitadísima participación en las esferas donde se toman las principales decisiones. Y por no haber creado las condiciones que le garanticen una participación política con reales condiciones de equidad, pasando esta por una redistribución del cúmulo de tareas que cotidianamente se realizan en el hogar.

Instituciones Firmantes:


Centro de Planificación y Acción Ecuménica (CEPAE). Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer (CE-MUJER). Colectiva Mujer y Salud. Confederación Nacional de Mujeres del Campo (CONAMUCA). Centro de Investigación para Acción Femenina (CIPAF). Promoción de la Mujer del Sur (PROMUS). Centro Dominicano de Asesoría e Investigaciones Legales (CEDAIL). Fundación de Mujeres Salomé Ureña (FUNDAMUSA). Instituto Nacional de la Salud (INSALUD). Unión de Juntas de Vecinos de Sabana Perdida. Consejo Nacional de Consumidores y Usuarios (CONACONU). Centro de Investigación y Promoción Social (CIPROS). Hogar Renacer. Centro Jesuita de Refugiados. Centro de Estudios Sociales Padre Juan Montalvo. Friedrich Ebert Stiftung. Foro Ciudadano. Círculo de Mujeres con Discapacidad. Centro de Estudio de Género. AQUELARRE. Federación de Mujeres en Desarrollo de Guerra (FEMUGUE). Federación de Mujeres Marcelina de los Santos (FEMUMASA). Federación de Mujeres Secundina de los Reyes (FEMUSERH). Federación de Mujeres Campesinas y Barriales Altagracianas (FEMUCABAL). Federación de Mujeres Campesinas y Barriales Numeras (FEMUCABAYU). Federación de Organizaciones de Mujeres de Bayaguana. Asociación de Mujeres Técnicas Hacia el Futuro (AMUTEC). Movimiento de Mujeres Organizadas Santo Domingo Norte. Colectiva Organizaciones de mujeres de la Región Norte (Sabana Perdida).

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